Testimonios
Las palabras de las familias reflejan procesos reales: dudas iniciales, cambios progresivos y un trabajo en equipo sostenido en el tiempo, donde la confianza y la constancia marcan la diferencia.
“El plan de sueño fue un acierto total para nuestra familia.”
Las rutinas y el ritual nocturno nos ayudaron a acompañar a nuestra hija con más calma y a disfrutar del final del día juntos.
Hemos conseguido sueño autónomo, más horas seguidas de descanso nocturno y una clara reducción de despertares, siempre con un acompañamiento cercano y pautas claras para el día a día.
Familia de bebé de 17 meses
“Ahora Mía sabe dormirse sola y el descanso ha mejorado para todos.”
Antes necesitaba nuestra ayuda en cada despertar para conciliar el sueño.
Hoy el momento de ir a dormir es más tranquilo: el ritual está claro y ya no necesita el pecho para dormirse. Ahora se despierta 1–2 veces por la noche, y solo una de ellas para alimentarse. Tomar la decisión de iniciar este plan de sueño ha sido un acierto: descansamos mucho más como familia.
Nora y Adriá, padres de Mía 15 meses
“Pasamos de despertares constantes a noches mucho más tranquilas.”
Nuestro hijo llegó a despertarse cada 45 minutos, dependiendo de la tetina para volver a dormirse. Con el acompañamiento y pautas claras, conseguimos reducir los despertares a los realmente necesarios, mejorar las siestas y recuperar un sueño más autónomo. Hoy descansamos mejor y afrontamos las noches con mucha más seguridad y calma.
Familia de bebé de 6 meses
“Pasamos de desvelos de horas a noches mucho más llevaderas.”
Nuestro hijo de 13 meses tenía despertares nocturnos muy largos, de 2–3 horas, y no sabíamos cómo afrontarlo. Veníamos de una asesoría previa con otra profesional, pero no habíamos logrado mejorar esta situación.
Con el acompañamiento aprendimos a ajustar el sueño diurno y a dar valor a la rutina, consiguiendo una clara mejora del descanso nocturno.
Familia de bebé de 13 meses
“Eliminar la dependencia del biberón cambió por completo nuestras noches.”
En pocos días conseguimos eliminar la dependencia del biberón para dormir.
Con el acompañamiento en las semanas siguientes, redujimos los despertares nocturnos y el momento de ir a dormir, que al inicio se nos resistía, terminó siendo agradable y muy cariñoso para todos.
Familia de bebé de 21 meses
“Pasamos de dormir solo en brazos a dormirse en su cuna con más facilidad.”
Nuestra bebé solo conseguía dormirse en brazos y, en cada despertar nocturno, a veces tardábamos hasta una hora en poder dejarla en la cuna.
Tras la asesoría, ahora se duerme mucho más rápido por la noche y hemos reducido los despertares de 2 a 1, en el que toma el biberón y vuelve a dormirse con facilidad.
Estamos encantados con el proceso y con el acompañamiento cercano y constante durante todo el camino.
Familia de bebé de 6 meses
De noches límite a un descanso más predecible
Conocíamos a Sabrina por su profesión y ya sabíamos que era una gran pediatra, pero cuando empezamos el acompañamiento, las noches con nuestra hija habían llegado a un punto extremo: más de una hora para dormirse, llorando y gritando en brazos, luchando contra el sueño, y despertares nocturnos casi cada hora. El agotamiento era enorme.
Fue empezar a trabajar con Sabri y, en apenas un mes, hemos conseguido que duerma en su cuna y reducir los despertares a solo 2–3 por noche. Sabíamos que podíamos lograr cambios, pero aun así nos sorprendió la implicación de Sabrina durante todo el proceso.
Está constantemente pendiente de ti, se adapta a cada bebé y a cada familia, y te acompaña cada día con amor, paciencia y sin juzgar, incluso cuando no siempre tienes la energía para aplicar todos los cambios. Además, ofrece distintas opciones para que puedas elegir la que mejor encaja con vuestro estilo de vida y organización familiar.
En nuestro caso, donde la mamá hace guardias de 24 horas, el papá se ha sentido muy acompañado y tranquilo, sabiendo que podía contar con la atención y los consejos de Sabri cuando estaba solo en casa.
Repetiríamos sin dudarlo, no solo por los resultados, sino sobre todo por la calidez humana con la que acompaña a las familias.
Alba y Xavi, padres de bebé de 10 meses
De noches muy duras a noches más tranquilas
Sabrina, queríamos darte las gracias de corazón por todo este acompañamiento.
Cuando empezamos contigo, dormíamos a Greta con mucho movimiento y las noches eran realmente duras: se despertaba muchas veces y solo conseguía calmarse con el pecho. El cansancio era enorme y sentíamos que no encontrábamos la manera de mejorar la situación.
Ahora todo es distinto. Greta se duerme con nuestro acompañamiento y con contacto, pero ya sin ese movimiento constante que nos agotaba tanto.
Los despertares han mejorado muchísimo: estamos entre uno y dos por noche, y las tomas se han ido espaciando hasta quedar en una sola, algo que hace apenas unas semanas nos parecía impensable.
Aún nos quedan pequeños aspectos por pulir, no por falta de guía, sino porque nuestra pequeña tiene su propio ritmo y carácter. Nos sentimos muy contentos con todo lo que hemos avanzado y con la tranquilidad que nos has transmitido durante el proceso.
Familia de bebé de 16 meses